Marie Kondo semana 1: ropa

Aprovechando esta cuarentena donde se puede tener un poco más de tiempo libre, decidí realizar un Marie Kondo con mis cosas, empezando, obvio, por la ropa.

Mi objetivo era que toda mi ropa pudiera estar en un solo closet, ya que estaba en mi closet y en el closet de otro dormitorio, donde guardamos la ropa de cama. En mi defensa, en ese closet solo había ropa Lolita y abrigos. Pero ya estaba un poco harta de ir de un closet a otro, así que mi objetivo era eliminar la mayor cantidad de ropa posible.

Acá una muestra de toda la ropa que tenía:

Sí, toda mi ropa cabía sobre la cama así que, técnicamente, tampoco es que tenga tanta si me comparo con personas que ocupan prácticamente todo el dormitorio.

Haciendo este ejercicio me di cuenta que tengo un estilo super marcado, bien femenino pero, lo peor de todo, es que tiendo usarlo poco principalmente porque por mi trabajo me da miedo manchar con sangre alguno de mis vestidos y porque la mayoría de ellos se ven bien con zapatos de taco alto y a mi la verdad es que esos zapatos como que me matan los pies y, con mis pies delicados debo envolver mi pie en parche curita para que no me hagan herida…pero es que no se lucen tanto con zapato bajo…pero bueno…

Luego de darme cuenta de eso, decidí eliminar todo aquello que no calzara con ese estilo o que no me hiciera sentir realmente cómoda. Con eliminar debo aclarar que puse esa ropa en una maleta para después pknerla a la venta.

En fin, esta es la ropa que decidí sacar de mi closet:

Esta polera que, fácil, tenía 5 años por lo que ya estaba vieja y estirada de varias partes, a pesar de que no estaba desteñida. De seguro a alguien más le puede servir.

Esta calza se ve casi nueva pero tiene el gran pero de que se está cayendo a cada rato por lo que no es usable si vas a hacer ejercicio en el gimnasio o al aire libre.

Esta polera comprada en octubre pero, como se darán cuenta, ya se soltó de varias partes. Me gustaba muchísimo pero ya no tiene buen aspecto.

Este polerón de deporte que ya está malo su cierre y se encuentra gastado en algunas partes.

Esta polera que está buena pero que ya no es de mi estilo.

Esta polera negra que ya está desteñida y deformada.

Esta polera que también ya está completamente deforme.

Esta polera que ya no va con mi estilo.

Esta polera que es linda pero cuyas mangas se están volviendo motudas.

Estas poleras que con un lavado se achicaron.

Con estas poleras me pasó lo mismo que con las de arriba, se me achicaron.

En este vestido lo que no me convence es la falda.

Este polerón de Disney ya me queda chico, auqnue creo que no es que se achicó con el tiempo, sino que siempre me quedó chico.

Este peto deportivo que ya está bastante feo. Duró bien poco la verdad.

Estos jeans definitivamente ya no me quedan buenos.

La verdad nunca lo usé porque no me gustaba.

Este vestido cuya falda no me convence nada.

Luego de revisar toda mi ropa llego el turno de los bolsos, carteras y zapatos de los que no eliminé ninguno pues son todas cosas que utilizo y no soy de las que colecciona ese tipo de artículos.

Finalmente, no logré que toda la ropa estuviera en un solo closet ya que tuve que dejar mis vestidos lolita, que abultan bastante, en otro closet, pero fue lo mínimo, así que, de todas formas, me sentí conforme con la pequeña limpieza que realicé.

Lo otro que hice fue colocar todos los ganchos de la ropa del revés y la ropa que va doblada también la puse del revés para ver qué ropa había ocupado y cuál no en el plazo de un año y medio (hay que ser realistas, durante la cuarentena no dan muchas ganas de sacarse el pijama) para que, cumplido ese plazo, eliminar la ropa que no haya utilizado.

Quiero dejar de tener tanta cosa para así moverme con mayor facilidad y cumplir los planes que tengo a futuro.

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