Los enemigos de nuestra piel: cigarro, alcohol, trasnoche y sol

Cuando nos tomamos el cuidado de la piel en serio hay algunos hábitos que debemos dejar de lado si lo que queremos es mantenerla saludable y evitar la aparición de arrugas prematuras o manchas.

Estos hábitos no son dañinos solo para nuestra piel sino también para nuestra salud en general así que no solo deberíamos erradicarlos por una cuestión estética, sino también para evitar cualquier tipo de enfermedad asociados a ellos.

Tabaco

Los más de 4.000 tóxicos químicos que contiene el tabaco (muchos de ellos potencialmente cancerígenos), hace que el tabaco no solo afecte al sistema respiratorio, sino que tambien contribuye a que ciertas enfermedades dermatológicas aparezcan o se vean empeoradas, como es el caso de la psoriasis, pérdida de pelo, eczema crónico de manos, etc.

También contribuye al enfejecimiento prematuro y a una mayor densidad de arrugas.

Pero, ¿por qué ocurre esto? Porque el tabaco causa una alteración en el flujo sanguíneo arterial de la piel, dificultando la llegada de oxígeno y nutrientes al tehjido conjuntivo cutáneo, colágeno y las células a nivel profundo y superficial, produciendo dañois que son irreparables.

Por si fuera poco, la nicotina causa directamente efectos en las células de la piel, disminuyendo su actividad, capacidad de migración, proliferación y remodelación. También, la respuesta inmunológica de la piel es muy inferior en pacientes fumadores, lo que favorece las infecciones.

Todo esto influye en la aparición de arrugas, alteraciones en la cicatrización y un mal aspecto de la piel en general.

Alcohol

Con cada copa que bebes de alcohol, los niveles de oxígeno en tu sangre van disminuyendo haciendo que la producción de colágeno en tu piel también lo haga, por lo que nuestra piel termina sin brillo, elasticidad y firmeza.

La mayoría de las personas evita el alcohol por el tema de la deshidratación, pero el alcohol va más allá. El alcohol causa una inflamación generalizada en el cuerpo, incluyendo la piel, dándonos una piel apagada, poros dilatados, manchas, flacidez y falta de flexibilidad.

Además, si alguna vez bebiste mucho alcohol y amaneciste con granos en tu cara, es porque el alcohol obliga a que nuestro hígado trabaje el doble para poder liberar las tóxinas del alcohol. Cuando esto no se da naturalmente, hay acumulación de grasa que puede producir acné o empeorarlo.

No solo eso, disminuye también los niveles de vitamina A en el cuerpo, por lo que la resequedad y las descamaciones hacen su aparición.

Algunos problemas a la piel se exacerban con el consumo de alcohol como la rosácea y la psoriasis por lo que no basta solo con disminuir el consumo de alcohol, sino que también hay que evitarlo.

El exceso de alcohol también altera el flujo de sangre a la piel, de forma que le da una apariencia poco saludable. Esto se produce porque el alcohol hace que los vasos sanguíneos pequeños en la piel se dilaten, permitiendo que la sangre fluya más cerca de su superficie. Esto produce enrojecimiento y una sensación de calor que puede conducir a que algunos vasitos capilares del rostro se rompan. Como se ha mencionado, el alcohol también conduce a la deshidratación, y como se sabe la piel seca es más propensa a las líneas finas.

Trasnoche

Cuando dormimos de 7 a 8 horas diarias, nuestro cuerpo logra llegar a una homeostasis perfecta lo que contribuye de forma positiva a nuestra piel pero, cuando no dormimos ,lo suficiente o no tenemos un sueño reparador los efectos negativos se hacen notar, como el aumento de cortisol, la hormona del estres que, como les conté en esta entrada, no le hace ningún bien a nuestra piel llegando incluso a reactivar enfermedades cutáneas que creíamos controladas.

Además, una falta crónica de sueño o sueño de baja calidad hace que haya mayor laxitud en nuestra piel, aparición de arrugas finas y mayor pérdida de grasa subcutánea.

Sol

El sol puede ser muy necesario pero, si no salimos debidamente protegidos, puede causar efectos negativos en nuestra piel:

Una de las más comunes y molestas son las quemaduras solares pero también puede causar arrugas prematuras debido a que los rayos UVA penetran en las capas más internas de nuestra piel, causando incluso las famosas manchas solares.

Los efectos del sol son acumulativos, provocando el deterioro del colágeno y de la elastina que lleva a la aparición de manchas, arrugas y flacidez en la piel.

Y, la más grave de todas ellas, es que puede llegar a provocar cáncer por lo que no andar protegidos con un buen bloqueador solar y un gorro no debiese ser una opción. Personalmente ni siquiera tengo como opción tomar sol durante el verano.

Obviamente dejar cualquiera de estos malos hábitos es una opción, pero por nuestra salud ninguno de ellos los deberíamos prácticar.

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