Aprendiendo a viajar como minimalista: conociendo Buenos Aires

Creo que lo que más me desagrada de viajar es andar con las maletas.

La primera vez que fuimos a Japón por 3 meses, llevé 1 maleta grande, 1 maleta mediana y una mochila y nos devolvimos con 10 maletas. La vez que fuimos a Europa (3 semanas) llevé 1 maleta grande, una maleta chica y una mochila. La segunda vez que fuimos a Japón llevé una maleta grande, una maleta chica y la mochile y me devolvi con una maleta más…y así así se va volviendo incómodo viajar, sobre todo porque no todas las calles son lisas y muchas de ellas tienen adoquines, como en Francia.

Como estoy cada día más metida en esto del minimalismo, aproveché este viaje para viajar lo más liviana posible y evitar andar tan cargada de cosas así que, en esta oportunidad, solo viajé con una maleta chica, ni siquiera con mochila.

Les presento mi maleta: es una maleta de My Melody con un bolsillo esterno, un bolsillo interno con rejilla, otro bolsillo grande y un bolsillo pequeño.

Esta maleta es de las que se puede llevar en cabina, así que podrán darse cuenta de que su tamaño no es muy grande. Como solo iba de viernes a lunes, supuse que podría poner todo lo que necesitara en ella.

¿Qué cosas llevé?

Primero que todo, la ropa que usaría: puse la ropa interior, un chaleco, un pantalón y mi pijama, además de un par de calcetas gruesas por si hacía frío.

Mis productos de limpieza en un estuche plástico de My Melody: cápsulas de aceite para el pelo, leche de limpieza, crema de ojos, crema de día, crema de noche, jabón facial, tónico y emulsión además de mi desodorante. Un collet y discos de algodón para limpiar mi piel.

Estuche plkástico con otros útiles de limpieza como mi cepillo y pasta de dientes de viaje, un confort, toalla para secarme las manos y un peine.

Mi cosmetiquero con espejo pequeño, mis pastillas anticonceptivas, bálsamo de labios, labial, protector solar, perfume, crema de manos, máscara de pestañas, sombra de ojos, delineador y brocha.

Bolso con los cables para cargar y batería portátil.

Mi kanken para cuando saliéramos a caminar.

Mi agenda Pascualina donde escribo mis pensamientos del día, la agenda donde planifico las entradas del blog, un estuche pequeño para colocar un corrector, lápiz pasta y lápiz borrable.

Una bolsa reutilizable por si realizábamos algunas compras.

Mi billetera.

Mi Kindle y mi IPad.

Mi pasaporte, el pasaje y una carpeta para guardarlos, junto con mis llaves, tarjetero y tarjeta de locomoción.

Así quedó todo empacado:

Lo único que no ocupé de todo eso fue el IPad.

En Buenos Aires recorrimos algunos lugares como Caminito, La Casa Rosada,Librería Ateneo Grand Splendid y comimos miucho, sobre todo platos con carne ya que ahí estaban muy baratos.

No saqué muchas fotos ya que no tenía mucha batería ni internte pero eran lugares hermosos.

Viendo la comodidad que tiene viajar solo con una maleta, creo que, para nuestro próximo viaje a Japón me arriesgaré y solo viajaré con la maleta pequeña.

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