30 días eliminando cosas

Una de las cosas que me interesan y de la que me he informado mucho, ha sido del minimalismo, que postula que mientras menos cosas tienes ganas más libertad, tiempo, espacio, etc, la idea es vivir con aquello que te haga feliz y que ocupes, nada de tener cosas solo por tenerlas.

Como terminé muy chata en la anterior mudanza, periódicamente voy depurando cosas de mi casa que no voy utilizando y así, de apoco, tengo menos cosas.

Durante el mes de Mayo me propuse hacer una nueva limpieza pero esta vez de forma diferente: eliminando cosas todos los días del mes, pero no solo una al día, sino que el día 1 elimino una cosa, el día 2 elimino dos cosas, el día 3 elimino tres cosas y así cada uno de los días.

Entonces, pasemos a lo que interesa, la lista de cosas que fui eliminando diariamente durante el mes de mayo. Hay que decirlo, los primero días fueron fáciles, pero ya  llegando al día 15 ya se estaba poniendo complicado, pero lo logré de todas formas, a pesar de que había estado eliminando cosas con anterioridad tuve que hacer un recuento de mis cosas y ver que habían muchas cosas que compré y nunca usé (como muchos washi tape).

Algunas cosas las boté, otras las regalé o las vendí, todo dependía del estado en que se encontraban.

Pero vamos, que esta es la lista:

Día 1: Sábanas: las odiaba con el alma, generaban mucha estática, se llenaron de pelusa y siempre la sábana de abajo se salía, así que fui feliz diciéndoles adiós.
Día 2: alcohol gel que me regaló un laboratorio y que nunca ocupé. Mi antiguo Apple Watch que se le salió la pantalla.
Día 3: tres aceites de masaje que estaban vencidos y que nunca logré vender.

Día 4: cuatro washi tape de tela que pegaban muy mal, ni siquiera con algún pegamento.

Día 5: la caja de mi nuevo Apple Watch,  tres washi tape de género que pegaban muy mal y un par de medias antitrombóticas que me entregaron cuando me operaron y que ni idea de por qué las guardé.

Día 6: una tablet de Amazon, 2 washi tape que no me gustaban, un set de stickers, 1 etiqueta que guardé de recuerdo, un set de tarjetas de Monte Fuji.

Día 7: siete clips 

Día 8: Polera que me queda grande, portavasos de gundam que jamás en la vida he usado, tarjetas monte Fuji, tinta lapicera, calzas que me han quedado muy grandes, mica, 2 toallas evangelion que ya se pusieron muy feas.

Día 9: aro impar, papeles para quitar brillo del rostro, taza rota, tres portas credenciales, tres pinzas.

Día 10: 4 emaltes de uña, ya que debido a mi trabajo no puedo pintarme las uñas, 1 panera que ya se encontraba oxidada, 1 salero plástico , guías para manicura, 1 colonia que odiaba el olor, 1 jabón íntimo porque son del diablo, 1 bolso de set de toallas que estaba roto.

Día 11: 2 bolsas de almohadas que nunca volveremos a usar, bandana del concierto de Chayanne, figura para ponerla en el teléfono, un busto de Gundam que es del Museo Gundam, 3 washi Tape, 1 talco que nunca ocupé, 1 recipiente plástico que no usaba y que estaba manchado y 1 separador de página que me rompieron.

Día 12: 2 bolsas de género de Liz Lisa, 1 collar, 2 relojes que no funcionaban, 2 pulseras de reloj, 1 colgador de bolso roto, 2 anillos y 2 collets para el pelo.

Día 13: Guía ACO que tengo digital así que era un despropósito tenerla en físico, guantes que hace tanto tiempo estaban que te los pones y se rompen, 2 washi tape, 1 cinta de medir de esas que te dan en Sodimac, caja en forma de corazón que traía chocolates pero ya desaparecieron los chocolates, 1 llavero en forma de conejo, 1 block de notas casi destruido, 1 caja de lápices que estaba guardada pero vacía, 1 caja de aceites aromáticos también vacía, autoadhesivos, mi Japan Rail Pass, servilleta de género de Japón que estaba guardada sin nunca ser usada.

Día 14: Tónico que mi pareja nunca usó, pieza de la aspiradora que nunca usamos, cuadro de París, 2 cremas que mi pareja nunca utilizó, 1 plumón seco, 2 autoadhesivos, 1 washi tape y 5 libros de Anne Rice que ya leí.

Día 15: 6 pulseras que jamás me puse, 1 collet, 1 panfleto, 1 pin udec, 1 pin Liceo de Niñas, 2 pares de aros, 1 anillo oxidado, 1 crema, 1 reloj que no funciona.

Día 16: 6 pares de aros, 5 labiales, 1 pegamento para pestañas, 1 delineador líquido que resultó ser un asco, 1 billetera que solo la tenía de adorno, 1 mascarilla que ya no debía usar por estar mucho tiempo abierta, 1 aceite de coco usado tantas veces que ya no estaba blanco.

Día 17: 7 washi tape y 10 gomas de borrar.

Día 18: Poster que ya no se podía poner en la pared porque se caía, bolsa de papel que era bella pero que no usaba, reloj sin pilas y al que nunca le puse tampoco porque era de mi colección, crema, chaleco, pocillo de greda, crema, muestra de shampoo, reloj enfermera, 2 pares de aros, 1 aro solitario, botella vacía, 1 pulsera, 1 cuaderno, protector ipad, paño bambino y algo de Hello Kitty que nunca supe qué era.

Día 19: Cuadro con frase motivadora, 2 juegos de papeles decorados, 3 cucharones, 1 libro, 1 folleto sobre el AUGE, 1 pelota de ejercicio, 1 figura de Doraemon, 9 muestras de productos Koreanos.

Día 20: Libro Evangelion, clip Hello Kitty, scotch, estuche, block de notas evangelion, 15 washi tape.

Día 21: 2 carpetas, 1 bolsa, material idiomas, 3 cremas que les quedaba poco para terminarse, 1 sombra de ojos a la que le ocupé los colores que más me gustaban, material ocupado en exposición, material de estudio, 3 notas de exposiciones, 1 llavero, notas, mini carpeta, set para hacer tarjetas, clip, 2 muestras koreanas de cremas, 1 set post it.

Día 22: 7 potes de Lush, 1 entrada Sanrio Puroland, 1 estudio de un método anticonceptivo, 5 tarjetas de diferentes cosas, 1 goma, anillos Happy Planner, clips macarons, 1 sticker, 1 posa vasos, 1 hilo, 1 croquera, 1 individual.

Día 23: estuche, bolsa, 2 muestras, llaves, 3 pares de aros, colgador que estaba roto, stickers, 8 washi tape, 5 imanes refrigerador.

Día 24: separadores mensuales agenda, recetario, 2 frascos de conserva, 1 polera, 1 limpiador puntos negros, toalla, papeles, elástico, separadores, post it, 2 pares de calcetas, gafas, hojas Happy Planner, lápiz, pinche, 2 esmaltes, calzón, sostén, hojas Happy Planner mini, 1 macaron Hello Kitty.

Día 25: 2 pares de zapatillas a las que se le partió la suela cuello, tarjetas de presentación, tarjetas de comida rápida, pote de crema, audífonos, 3 toallas de género, apuntes, carcasa pc, clip, post it, 7 washi tape, stickers carta, block stickers, abrigo al que le pille quemaduras de cigarro.

Día 26: 10 bolsas de papel, toalla, toalla mano, 10 washi tape, 1 agenda, 1 bolsa de género, 1 bolsa pequeña, 1 bolsa de algo.

Día 27: 1 cojín de silla que no se ve en la foto pero que mi gato orinó, 1 toalla que se manchó con algo y la mancha nunca salió, 7 lápices a los que se les secó la tinta, 1 juguete que traía dulces de Hello Kitty, 1 termo de agua caliente de Hello Kitty que se estaba partiendo, 1 tapa de un lápiz rojo cuyo lápiz no encontré, 12 washi tape, 1 separador de páginas que yo hice, 1 libro de stickers, 1 set de post it.

Día 28: 2 anillos que hace años no me ponía, 1 panda rojo cuya gracia era ponerle la foto de tu cara, 3 monederos que no ocupo, 11 destacadores sin usar, boletas antiguas de Mia Luna, 8 set de stickers que de seguro no iba a usar, 1 caja de destornilladores rota.

Día 29: 1 cuaderno de mi estadía por Senshu, 1 mapa de Japón, 1 carpeta de Red Salud, 2 sostenes, 1 recipiente con la forma de Haro que se estaba destiñendo por el sol, 1 libro de Fate, 3 comics, 2 pendrive, 1 jabón alcohol gel, 1 rubor, 4 llaveros, apuntes, 1 polera, colgador de pañoletas y bufandas, 1 cuadernillo, cuaderno del museo de Gundam, (desde acá no se ven muy bien en la foto porque están sobre el cuaderno de Gundam) 1 lápiz que ya no escribe, 4 clips, 1 llavero que tenía repetido.

Día 30: 12 postales de Gundam Wing que las teníua guardadas y ni siquiera las miraba, stickers, sobre de la tarjeta SIM de Japón que por dentro representaba un paisaje, 13 lápices que llevo años sin usar y un timbre roto.

Si se fijan, en la parte de librería repasé muchas veces las cosas para ver de qué podía despedirme y ya ven la cantidad de washi tape y lápices de los que me despedí.

No puedo dejar de pensar en la cantidad de dinero malgastado pero tampoco puedo evitar pensar que la mayoría de esas cosas las compré en un período de mi vida en el que me encontraba con mucha ansiedad y esa fue mi salida a ella, al igual que la comida.

Afortunadamente está llegando a mi vida esta nueva forma de pensar y que siento que me está aportando mucho más que lo que me aportó en su minuto comprar y comprar.

465 cosas que ya se encuentran fuera de mi casa y estoy segura que será un ejercicio que volveré a realizar el próximo añó o, quien sabe, el próximo semestre. Y ustedes, ¿quisieran realizar este desafío?

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