Paseando por Nikko

Durante el último viaje a Japón fuimos a Nikko,una ciudad de la Prefectura de Tochigi, a unos 150 kms al norte de Tokyo que es especialmente conocida por sucatarata Kegon no Taki y por albergar uno de los santuarios más impresionantes del país formado por varios templos y edificaciones anexas.

Como álvaro estuvo asistiendo a un congreso aproveche de buscar en una guía turística todos aquellos lugares que quedaran a 5 o 10 minutos en micro ya que eso significaba que podía llegar perfectamente caminando. Así aprovechaba de caminar y de jugar Pokemón Go. ¿Qué mejor?

Nuestro Hotel quedaba en el centro de Nikko y había un montón de locales donde ir a comer. El único problema es que todo cerraba temprano, tipo 18 horas, así que no es una ciudad para salir de carrete.

Nikko me recordaba mucho al lugar donde crecí, con paisajes muy verdes y con esa ambibalencia en el clima donde llovía y salía el sol en varias ocasiones en un mismo día.

A continuación les dejo algunas fotos de lo que es el centro de Nikko. No es una ciudad que tenga edificios, como Tokyo. Además cuenta con algunos pequeños templos.

Amé el antejardín de esta casa.

El ramen de Nikko creo que el más rico que he probado. Cuando llegamos estaba lloviendo con furia y tomar uno de estos ramen fue exquisito.

En Japón es típico encontrar este tipo de cementerios que aprecen así de la nada y están justo al frente de las casas.

No supe bien qué era esto, creo que era un teléfono pero adentro tenía hasta un asiento.

También habían muchos locales para arrendar kimonos. Yo no arrendé ninguno porque en Senshu tuve oportunidad de usarlo con todas sus miles de capas y es demasiado incómodo.

Este es el puente Shinkyo, el puente de los Dioses y cruzarlo cuesta 300 yenes.

Estas son las estatuas del Kanmangafuchi Abyss.

También recorrí el templo Toshogu, que es el templo de los tres monos sabios. Es un templo bastante grande.

Ahí se pueden ver los tres monos sabios.

Nikko es de esas ciudades que me encantan, llena de vegetación, de lugares donde solo respiras paz y eso se agradece. Creo que lo que más me gustó fue poder recorrerlo a pie. Si bien me perdí otros lugares turísticos, no lo lamento, porque pude escuchar los sonidos de la ciudad, disfrutar de su atractivo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *