Chayanne: Desde el alma tour

Hola!! ¿Cómo han estado?

En la entrada del día de hoy vengo a darles mi opinión sobre el concierto de Chayanne al que asistí el día viernes 9 de este mes.

Les cuento que compré las entradas en, si no me equivoco, Diciembre del año pasado, el mismo día que salieron a la venta y tuve la fortuna de poder conseguir una entrada en la tercera fila desde el escenario así que estaba muy cerca de mi ídolo.

¿Qué decirles? Bueno, partamos por lo positivo:

  • Chayanne y su encanto característico, esa humildad que lo ha caracterizado desde su comienzo como artista. Interactúa mucho con la gente y hace un juego de picardía que nos deja locas. Por ejemplo, en una de las canciones se desabrochó la camisa y luego se la cerró «avergonzado» cuando empezaron los gritos eufóticos.
  • Saca a bailar a una señora en su show. hago hincapié en que es una señora porque en todo sus shows es así. Igual me dio rabia la señora que subió en el show al que fui porque no bailó, simplemente se abrazó a él. Yo hubiera dado todo por haber bailado Tiempo de Vals con él.
  • Nada que decir de la acústica, se escuchaba muy bien y, a pesar de que no en todas las canciones cantó, se comprende por la cantidad de energía que ocupa al cantar. Igual tiene 50 años, se entiende.
  • Cantó todos sus clásicos y sus canciones más nuevas, por lo que pasas todo el concierto pasando de bailar como loca a volverte una romántica.
  • Lo mejor del show: el acústico que realizó. Sentí aún más las canciones de esa forma. Que hermosa voz tiene.
  • 2 horas de concierto con una puesta en escena fantástica.

Lo negativo:

  • A pesar de tener asiento preferencial, no faltaron las que se hicieron las locas y pasaron hacia adelante y los guardias no hicieron nada. Esta bien, estábamos paradas bailando paradas, pero mínimo debían respetar los puestos porque por algo yo pagué $140.000.

Es lo único negativo que encontré, así que ahora las dejo con algunas fotos del concierto. Dentro de estos días iré subiendo videos del concierto en mi instagram.

Obviamente me compré un cintillo para recordar el concierto. Lo que me llamó la atención fue la cantidad de cintillos de flores que estaban vendiendo. Por un momento pensé que estábamos en el Lollapalooza (o como se escriba).

Para el concierto, y debido al calor que ha hecho durante estos días en Santiago, decidí ir con un vestido de Liz Lisa y zapatos de la misma marca. No me arrepiento de la decisión porque con todo lo bailado hubiera muerto de calor con pantalones y polera.

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