Opciones ecológicas a las toallas higiénicas

Desde que nuestra menstruación nos llega lo primero que nos entregan son toallas higiénicas que nos ayudan a absorber el flujo de nuestros días, ¿pero nos cuestionamosnqué tan buenas son para nuestro cuerpo?

Una mujer, en promedio, menstrúa 5 días al mes .o que equivalen a 60 días al año menstruando. Más o menos pasamos unos 40 años de nuestra vida menstruando. Ocupamos alrededor de 5 toallas diarias lo que hacen en total 25 toallas por cada ciclo. Entonces, si tenemos un flujo normal, a lo largo de nuestra vida ocupamos alrededor de 13.000 toallas higiénicas…y mejor no pensemos en el gasto de dinero que eso significa.

¿Y qué pasa con esas 13.000 toallas? Pues quedan ahí, en nuestro planeta, demorando cientos de años en descomponerse…sí, cientos…

Y, si pasamos a otro tema, en el empaque tampoco aparece especificado con qué materiales están hechas nuestras toallas higiénicas por lo que no sabemos en realidad qué químicos perjudiciales están entrando en contacto con nuestra piel. En internet pueden encontrar más información sobre estos químicos, pero se han reportado casos de alergias, hongos e irritación por la misma humedad que la toalla retiene.

Es el mismo caso con los tampones, solo que aún peor porque el tampón entra en directo contacto con nuestra mucosa vaginal que es una esponja y absorbe todo por lo que los tóxicos se absorben directamente a través de la vagina.

Luego de leer mucho sobre el tema busqué alternativas y encontré 2: toallas higiénicas de género y copitas menstruales.

Las toallas higiénicas de género son perfectas para aquellas que quieren seguir con el método tradicional pues cumple con la misma función que una toalla higiénica normal. La diferencia es que esta está hecha con tela de algodón, interior de toalla o de algún material más absorbente y la capa que queda en contacto con el calzón es de una tela impermeable. Hay de diferentes tamaños y para n diferente cantidad de flujo. Existen también toallas en versión protector diario y toalla nocturna. Creo que su única deventaja es que. al no pegarse al calzón a veces se mueve, pero hay quienes lo solucionan poniéndole cinta de doble contacto.

Su limpieza es un poco más engorrosa, ya que hay que dejarla por la noche en remojo para lavarla aunque después puedes lavarla en la lavadora.

La siguiente opción se ha vuelto más popular en el último tiempo y se trata de las copitas menstriales.

La copita menstrual es un receptáculo de silicona médica hipoalergénica que recepciona la sangre menstrual por hasta 12 horas, luego se retira y lava de acuerdo a las instrucciones.

Su precio es elevado, pero su duración es de aproximadamente 5 a 10 años por lo que es un gasto que realizarás en solo una ocasión cada 5 años.

Cuesta acostumbrarse en un principio pues va dentro de la vagina y uno piensa que lo va a estar sintiendo todo el rato pero la verdad es que luego te olvidas.

Hay de diferentes tallas de acuerdo a tu edad o flujo e incluso mujeres vírgenes pueden utilizarla.

 

Espero que este post les haya dado una idea de que hay más alternativas a las toallas higiénicas.

 

 

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