El desierto florido-Sábado

Este fin de semana salimos junto a mi pareja a ver el Desierto Florido ya que, debido a las lluvias de este año, el desierto florecería en todo su esplendor.

Partimos el día sábado en un vuelo hasta el Aeropuerto de Atacama y luego nos fuimos en un transfer hasta la Ciudad de Coquimbo.

Para alojarnos nos quedamos en Tikay, una Suite Hotel demasiado bella. De echo, tenía incluso piscina así que debe ser demasiado genial alojarse en él durante el verano.

Cuando recién entramos me dio mucha risa porque no era un hotel donde estivieran todas juntas las habitaciones, como comunmente son los hoteles, sino que eran separadas en cabañas y, cuando entramos, parecía motel xD. Pero no, era un hotel realmente.

Una vez que llegamos al hotel decidimos ir a comer algo. La gente del hotel nos recomendó que fuéramos al restaurante Don Raúl que, según ellos, tenía comida muy rica y a buen precio.

De camino al restaurante pasamos por fuera de la Universidad de Atacama y nos dimos cuenta que el escudo de la universidad estaba dibujado en la piedra.

El restaurante Don Raúl quedaba relativamente céntrico y era demasiado acogedor, aunque nunca supe quién era Don Raúl xD. Para la ocasión pedí Pastel de Choclo con Camarones (porque tengo debilidad por los camarones) y un jugo de Mango (porque no hay jugo más rico que el de mango). No recuerdo el precio del jugo, pero el pastel de choclo salió $8.990.

Luego de almorzar nos devolvimos al hotel. Nuestra cabaña era de un ambiente, tenía una cama de 2 plazas, ropero, un sillón, jacuzzi y el baño (obviamente el baño tenía puerta y ducha xD). Decidimos que durante la noche nos daríamos un baño en el jacuzzi luego de salir a recorrer pero, primero, decidimos dormir una siesta ya que ambos estábamos muy cansados.

Luego de dormir, fuimos a ver el Desierto Florido que realmente estaba hermoso. No estaba tan lejos de Copiapó así que fuimos en el auto que habíamos arrendado.

Los colores que predominaban eran los celestes, morados y amarillos.

El lugar era hermoso, tenía senderos marcados pero se notaba que la gente había caminado por donde fuera. Eso me molesta porque, podrían no sé, invertir en poner rejas o algo para que la gente no camine por ahí ya que se erosiona el suelo.

Al menos solo vi una basura, lo que me alegró bastante porque eso significa que la gente está entiendo que no debe botar basura en este tipo de lugares.

Al volver pasamos por el pueblo Totoral, cuyas casas están hechas, efectivamente, de Totora. Como en esos lugares no llueve se pueden dar el lujo de construir con esos materiales tan frágiles.

Lamentablemente no vimos ningún animalito en el camino. Puede ser que se arranquen debido a la cantidad de gente que se va a meter  a su hábitat.

Espero que les hayan gustado las fotos y que se animen a ir. Durante la segunda quincena de septiembre la floración estará en su máximo esplendor.

Autor entrada: Veronica

Matrona. Soy una convencida de que nuestra piel debemos cuidarla a conciencia y que no debemos sentirnos incómodas si un día salimos de casa sin él. Es por eso que he investigado bastante sobre distintos cuidados para la piel y es lo que vengo a contarte en el blog. Además, amo las agendas y el minimalismo. Te invito a mi mundo.

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